LA CARA NORTE DEL CORAZÓN-Dolores redondo
Quinto encuentro- Club de lectura "Los 60"
-- La cafetería del Hotel Las Arenas fue el lugar elegido para poder desmenuzar la novela. Al entrar, nos acordamos de tiempos pasados en esa playa de Valencia; el
solárium de chicas, la piscina, el tranvía que cogíamos… El hotel conserva
la esencia del antiguo edificio. La fuente central nos brindó la música de fondo
en una tarde de sol y calor inusual en enero.
--La novela nos ha gustado, solo tuvimos una disidencia inicial sobre
la diferencia de estilo comparado con la trilogía Baztan y una contundente
afirmación…No es la misma escritora, algo ha cambiado. A lo mejor el hecho de
que ya estén preparando una película, influye. ¡No sabemos!
El rumbo de la novela lo marca el
encuentro en NY de Amaia Salazar, inspectora de homicidios de la Policía foral
de Navarra, con el inspector del FBI Dupree, en un curso que éste imparte.
Dupree mantiene una entrevista con
Amaia en la que termina proponiéndola para que participe cómo miembro del FBI en una
investigación sobre un asesino en serie (El compositor). Le pide que se desplace con ellos a Nueva Orleans, en alerta
por la inminente llegada del huracán Katrina (2005)
Amaia Salazar es una joven de 25
años de Elizondo un pueblo del valle de Baztan donde las leyendas de brujerías,
hombres del bosque y vampiros, son algo con lo que convivió en su desgraciada
niñez.
El inspector Dupree es muy
valorado en el FBI. El encuentro entre ambos sacará a relucir un entramado de
vivencias terribles que también él arrastra de su infancia.
--En cuanto a la historia que persigue Dupree en paralelo a la búsqueda
del asesino en serie, tuvimos variedad de opiniones, mientras una cree que no aporta nada, a otra le parece que
esa historia que él mantiene oculta es la que da sentido a su interés por
Amaia.
Dolores Redondo ambienta parte de
la novela en el paso por Nueva Orleans, del huracán Katrina en 2005, cuando la ciudad quedó aislada y hubo de habilitar
el estadio de futbol americano, Superdoma de Luisiana para acoger a más de
10.000 personas cuyas casas habían quedado sumergidas en el agua. --Aquí coincidimos en que hay demasiada
recreación en el huracán Katrina...
La presencia del vudú, del Barón
Samedi, de los seres mitológicos o el curandero, dotan a la novela de pasajes
truculentos e inverosímiles. --Esa
intromisión produce diferencia de criterios; a una le produce rechazo y piensa
que le quita credibilidad a los personajes, otra lo cree necesario porque esos lugares arrastran esas
creencias.
--Al ser una novela negra no surgen similitudes con experiencias vividas
pero si preguntas y dudas sobre la huella que deja la infancia, sobre la
locura, sobre creer o no creer, además de despertar interés por el
Misisipi, por Nueva Orleans por el Katrina por Elizondo…
El viaje a Nueva Orleans ya se rumorea.
E. Isasi


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